martes 29 de diciembre de 2009

Paisaje de los días

Días descoloridos como la lengua cortada de la muerte,
Días inesperados en el traje gris de los cabellos,
Días polvorientos como la casa deshabitada,
Autor de la fotografía: Jose Manuel Sanchez Hernandez









Paisaje de los días







Haz que un día se sacien sobre tu flanco elástico
Esta ansiedad constante y este afán de partida.
JUANA DE IBARBOUROU

Mi eternidad es esta piedra rota.
JORGE CALVETTI






Días descoloridos como la lengua cortada de la muerte,
Días inesperados en el traje gris de los cabellos,
Días polvorientos como la casa deshabitada,
Días como los zapatos de los mendigos en las aceras,
Días quemados por los ángeles de la oscuridad,
Días fríos, habitados por el almácigo de las ventiscas,
Días sumidos en el escombro de las guitarras,
Días a contraluz en el hocico de los perros,
Días azorados por la melena del viento, despeinado cuerpo
De las cejas, del pubis en rebelión de azacuanes,
Días enterrados en los candelabros de mis libros de geografía,
Días lánguidos alrededor de la penumbra de los espejos,
Días con las vocales muertas de las cortinas,
Días sobre el hombre como cualquier bulto,
Días urgentes sin la alforja del nosotros, —sin el concierto
Necesario de las sábanas,
Días como la sal delgada de las olas, como las redes tendidas
En un diluvio,
Días hacia los troncos de la noche,
Hacia los sótanos donde prevalece la asfixia,
Días amontonados en los taburetes de la neblina, en las sienes
Agredidas por el hierro.
Días mínimos como el olvido de quien no se quiere,
Días de cascos, piedras y relinchos, días como los muros
O las nubes, como la sombra del barco en las pupilas,
Como el estupro hurgando en los caracoles, como el disparo
En la hartura del vómito, como la saliva rancia del ganado.
Días inexpugnables como el odio en las azoteas, como los vagones
Del vaho, como los cofres con hollín, como la mesa derrumbándose
De hambre, como la oscuridad de los féretros.
Días como los sueños en desorden,
Días donde es imposible inventar la aurora,
[Días sin tus labios de estricta desnudez. —Acaso sellado bosque
De lunas; acaso desvarío en el suplicio.
Días sin el mar de tus poros y ombligo. Días sin el seno nacido
De mi boca, de los peces pequeños de las estrellas.
Días sin tu carne blanca en la luz de mis manos…]
Hay mil formas para desangrar la lluvia de los tres y los barcos.
—Un día sólo seremos un largo colmillo de nubes. Con gangrena
En los pulmones y desvanecidos calcañales.
Días en el aguacero de las luciérnagas. Terrible hojarasca
Moribunda. Días resignados a la lengua cansada del paisaje.
Días al pie de las tumbas, ahogados, por los ciempiés del calendario,
Días sacudidos en el mapamundi de la espuma,
Días sin montura, con el agua al cuello de la destrucción.
Días sin la tinaja de tus brazos, —Ítaca en las trincheras del sueño,
Camino borrado del galope, sólo el eco en el tonel de los perros.
Días para sangrar y coleccionar muertos…
Barataria, 23.XII.2009