miércoles 23 de enero de 2008

Al borde del extravío_Poema de André Cruchaga

Joan Miró: Al borde del extravío





Al borde del extravío




…y estoy atardeciendo
Fugaz
Como la sed que no se escribió nunca.
Maylén Domínguez Mondeja




Hoy, he recorrido las calles de la memoria.
Hay lagunas de espesa niebla; el cuerpo delira
Entre bocetos de fugitivo césped,
Entre ríos de agua o sed o piedra o grito.
Ahora solamente los ojos tendidos en el horizonte:
Los trenes escondidos de la infancia
En estos días donde la edad acaricia a los pájaros.
Mientras llega la noche con su boca voraz,
—desvelos, secretos, tristezas, cruces, fauces,
Con dientes afilados de lluvia, abriendo el pecho—,
La brisa avanza sobre las venas, filo de sombras,
Oscuras sombras hundiendo sombreros,
Allí donde crecen barbas de tanta espera.

A menudo el calendario dicta despedidas torpes.
Lo saben las paredes cuando las lame el crepúsculo,
Y el hollín se apodera de la respiración de la sangre.
Así nos damos cuenta de la estatura del olvido:
La certidumbre llega con soñolientas caricias
Y severas lágrimas sin respiro.

Uno puede imaginarse cosas. Inventar otros mundos,
Darle forma a la desnudez de las ventanas,
Refundir el júbilo en el suspiro,
Recordar los primeros labios abiertos al extravío,
Destruir todas las hormigas sobre la piel;
Pero la vida sabe del rotundo aliento de la carne,
Y de la fugitiva luz de los pabilos.

Junto a los atardeceres los ojos recorren
Asfalto y rieles, —tendidas hamacas
Meciéndose en el horizonte con un patio
De trino y trementina.
La edad madura como envejecidos vagones;
Implacables son las gavetas del calendario,
Cuando las canciones desafinan en las aceras,
Y la ebriedad de los trenes crece en el grito
Con una invasión de tempestad sinuosa.

Un polvo de baúles ciega los párpados, ciega los poros,
A riesgo de quebrar la sonrisa,
Y hacer de vitrales y caminos, un pañuelo
De oscuras migajas…
Barataria, 23. 01. 2008.
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